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miércoles, 8 de febrero de 2012

LA EFICIENCIA “PRODUCTIVA” Y LA EFICIENCIA “ASIGNATIVA” (Productive efficiency and allocative efficiency). “DOING THINGS RIGHT OR DOING THE RIGHT THINGS”.

Los alumnos de Economía de Bachillerato suelen aprender pronto el concepto de Eficiencia, porque está asociado a la propia definición de Economía. También aprenden a distinguir entre Eficiencia Técnica y Económica, pero no estudian la diferencia entre la eficiencia “Productiva” o “Asignativa”, (de hecho son traducciones literales del inglés).
La eficiencia "productiva" es más o menos lo que nosotros conocemos como eficiencia económica. Se dice que un proceso es productivamente eficiente cuando se produce con el menor coste de recursos, es decir “doing things right”. Un empresario de zapatos de mi pueblo, por ejemplo, producirá de esta manera si lo hace al nivel de producción que minimiza el coste total medio.  
Zapatos de Art Company 

Pero ¿de qué le serviría producir al menor coste si a la gente no le gusta su producto o si realmente no está dispuesta a pagar un precio mayor que el de producirlo? Aunque el empresario produzca eficientemente no asigna bien los recursos, pues seguramente debería hacer el producto de tal modo que la gente esté dispuesta a pagar por él un precio mayor que el coste marginal, por ejemplo adecuarlo a los nuevos deseos del mercado; en esto consiste la eficiencia “asignativa”.
Vamos, que no es lo mismo hacer bien las cosas, que hacer las cosas correctas…

jueves, 14 de julio de 2011

ACERCÁNDOSE A LA FPP (Approaching to the PPF).ALGUNOS CASOS EN LA RIOJA.

Cuando hablamos de aprovechar y organizar eficientemente los recursos, para acercarnos a la FPP, la primera tarea consiste en descubrirlos y reconocerlos como tales. Algunos son muy claros pues suelen ser naturales como la climatología, la tierra, el agua, la vegetación,…Otros son menos evidentes como por ejemplo la formación de las personas, la tecnología, las infraestructuras,…pero también muchas otras cosas…
Por ejemplo para Nájera es un recurso productivo su “Historia”, el hecho de haber sido capital del  Reino  y una de las etapas claves del Camino de Santiago, como ocurre con Santo Domingo de la Calzada.
Para Enciso y Cornago sus bonitos castillos y las huellas de dinosaurios.
Para  Arnedillo, Grávalos y Cervera del rio Alhama, sus aguas termales y medicinales. 

Cerro San Miguel. Arnedo.

Para Arnedo, se dice que la iniciativa de sus gentes, también que su afición taurina, y otros pensamos que aún quedan algunos por “descubrir”, como las viviendas trogloditas de los cerros cercanos o, en el mes de febrero, el maravilloso espectáculo de los almendros en flor. 



Almendros en Arnedo
Fotos: Susana Domínguez
 


viernes, 22 de abril de 2011

EL CUARTO FACTOR. (The fourth factor). ARNEDO

Supongo que a estas alturas cualquiera sabe ya que soy riojana, pero nunca he hablado de ARNEDO , el municipio de La Rioja de donde soy; es raro, porque ejerzo de arnedana por doquier.
Curiosamente relaciono a mi pueblo con “el cuarto factor”, ¿qué es eso del cuarto factor de producción? , ¿no decíamos que eran tres?.
La idea de considerar un cuarto factor de producción se le ocurrió a Alfred Marshall, economista al que ya he mencionado en este blog. Simplemente observó que la mera reunión de los tres factores tradicionales, Tierra, Trabajo y Capital, no generaba por si misma la actividad productiva, se requería algo más, la iniciativa empresarial. A partir de entonces muchos consideran que ese es el cuarto factor y que, sin su existencia, la actividad económica no se produce.
 Por eso me acuerdo de Arnedo, porque eso es precisamente lo que aquí no falta, la iniciativa empresarial.
Cabría preguntarse por qué, pero la cuestión es que siempre ha sido un municipio industrioso, y desde comienzos del siglo XX se ha desarrollado una industria del calzado pionera en nuestro país y generadora de empleo y riqueza para muchos de sus pobladores.
¿De qué depende el que haya mayor o menor espíritu empresarial en un lugar? Probablemente de un cierto carácter arrojado y valiente;  desde luego, de no tener ninguna aversión al esfuerzo y al trabajo; pero, sobre todo, de lo que se siente alrededor, de la constancia de que algunos se arriesgaron y lo consiguieron, de que es posible hacer lo que otros hacen y de que no es difícil ni imposible embarcarse en nuevas empresas; la prosperidad de otros es un aliciente para muchos. Se crea un caldo de cultivo, un tejido o entramado que permite la gestación de nuevas ideas. ¿El “cuarto factor”?
Arnedo
(Foto: Susana Domínguez)